Restaurante: Jamie’s Italian in Victoria

Día de la visita: 29 de agosto de 2016
Nombre del establecimiento: Jamie’s Italian in Victoria
Lugar: Victoria Street, Londres SW1E 6SQ, Inglaterra.
Comensales: Cinco

Previa:

Una asignatura pendiente. Cuando a uno le nace la “vocación” por la cocina, intenta, cómo  no, tomar algunos referentes. Eso es lo que me pasó a mí. Y es que cuando decidí adentrarme en el mundo de la gastronomía y, en concreto, en la cocina, fueron varios los cocineros en los que decidí fijarme. Unos de ellos, sin duda: Jamie Oliver y Gennaro Contaldo.

Siendo así, y teniendo en cuenta que Londres es una de mis ciudades favoritas -y porqué no decirlo- uno de mis destinos más frecuentes a la hora de viajar, visitar uno de los establecimiento de Jamie Oliver era sólo cuestión de tiempo.

La carta:

La carta es completa. El chef -los chefs- han decidido darle un “aire” italiano a la propia carta, al punto que encontraréis desde los tradicionales Antipasti, pasando por diferentes elaboraciones de pasta, pizzas, acompañamientos, postres y bebidas. Incluso cuentan con un menú infantil. A todo ello, añadir la posibilidad, cómo no, de poder pedir, al gusto, platos que no sigan ningún orden preestablecido y sin sujeción a menú, como fue nuestro caso. Se trataba de conocer a los maestros, en sus diferentes manifestaciones.

El local no decepciona. Enclavado en una de las calles principales de Londres -Victoria Street- es un establecimiento diáfano que acoge gran número de mesas, espaciadas, por lo que no habrá sensación de agobio ni de estar demasiado cerca de los comensales de otras mesas. Con un diseño peculiar, cuenta con una zona de cocina, resguardada, dos zonas de salón -uno quizás, más pensado para la comida y otro para otro tipo de encuentros más fugaces- y también con una zona reservada al merchandising propio de la marca: Jamie Oliver, donde encontraréis desde útiles de cocina, pasando por libros y demás complementos.

Entrando en materia, la comida:

No hace falta decir que, el buen conocedor de la cocina de Jamie Oliver, debe estar dispuesto a probar platos con un buen conjunto de condimentos, cuando no de especias y emulsiones de sabores. Dicho lo anterior, nuestra elección pasó por:

Ensalada Cesar: Una tradicional ensalada César, que por su colorido, simplicidad y gusto, no dejó a nadie indiferente,

Nachos italianos crujientes: De elaboracion sorprendente, estos “nachos” se caracterizan por ser sumamente esponjosos. Su interior, suave al gusto de complementa con una fritura nada contundente en su interior.

Más cercanos en su bocado a un “crunchy” -crujiente, pero esponjoso- que no a un “crispy” -puramente crujiente y quebradizo-, los nachos hacen una perfecta mixtura junto a la salsa, ligeramente picante que sirve de acompañamiento a base de tomate y chile.

Spaghetti carbonara: Ya dije en un post anterior, que los spaghetti carbonara -y cualquier tipo de pasta con este tipo de preparado- son un must en las elecciones culinarias de “S”, así que no podía faltar en el repertorio.

El plato, en una construcción elevada mantenía la pasta al dente, mientras que en el gusto permanecían sabores de pimienta y panceta. Un acierto, sin duda, que en la preparación se hubieran elegido puerros para su elaboración.

Si he de encontrarle un “pero”, y esta es una cuestión personal puramente, en este tipo de platos me gusta que el sabor final que permanezca en boca se haga más contundente, sea por la propia esencia de la panceta o bacon -panceta es la elección del chef- o por el propio gusto del Parmesano. En cualquier caso, como digo, se trata de una elección personal que no desmerece los aspectos positivos, pero pudiera ayudar a potenciar el plato.

Gennaro’s Tagliatelle bolognese: unos Tagliatelle perfectamente cocinados, consiguiendo una textura al dente, acompañados de una carne de ternera y cerdo cocinada con vino tinto.

Según la descripción de la carta, se ha cocinado a fuego lento con pangratto que, quizás le aporte esa textura melosa.

Con presentación en altura, viene acompañado de ralladura de queso parmesano.

La elección de “M” y “Jo”, que coinciden en la descripción que ofrezco.

Spaghetti frutti di mare: Una cantidad adecuada para el comensal de spaghetti al dente acompañados por gambas, tomate cherry y rúcula.
 
Permanecen en el gusto, con cada bocado, sabores propios del acompañamiento de la pasta: especialmente intenso el de las gambas, que tienen una textura contundente que hace perfecto contraste y unión con el de los spaghetti.
Nuevamente, y por buscar un “pero”, quizás resulte excesivo el acompañamiento de salsa a modo de lecho sobre el plato. Aún así, deshacer el nido que presenta el plato y bañar cada bocado de pasta en ella, es un placer.
 
Hamburguesa Italiana de Jamie: Elección de “Ju”, un auténtico manjar para carnívoros y amantes de la hamburguesa.
Una porción de carne de ternera, melosa, acompañada por cebolla caramelizada, tomate y queso Cheddar fundido de Westcombe, con pan de brioche.
Se acompaña de un “cubito” de patatas fritas, caseras, con una fritura exquisita, crujientes por fuera y tiernas en su interior.

Como postres, decidimos compartir unos frozen desserts -postres helados o tradicionales bolas de helado- que en nuestro caso, aun cuando pueden resultar tres a escoger, fueron todas de vainilla. Decidimos regarlo únicamente con chocolate. Igualmente, escogimos un Indulgent white chocolate cheescake -a ser posible, no puede faltar el pastel de queso para “S”-, que se presenta acompañado de una reducción de clementina, amareto rojo, granada y menta. Fantástico.

El servicio:
El servicio, por parte de el personal, es exquisito, atento cuando le planteábamos alguna recomendación y la salida de la comida al comedor es rápida. De hecho, los primeros platos, más allá de los iniciales Antipasti, salieron todos a la vez. Nada que no sea de esperar en un establecimiento como este.
Valoración: Muy Buena. Variedad en la comida, desde la tradicional comida italiana, pasada por el filtro de la cocina moderna que aúnan los dos chefs -Jamie Oliver y Gennaro Contaldo- y que da sentido a su propio nombre -Jamie’s Italian- hasta unas clásicas hamburguesas que tienen una elaborada y cuidada preparación detrás.
 Valoración global
Local
Amabilidad
Agilidad
Estética
Comida
Sabor
Elaboración
Originalidad
Promedio
En resumen, mi valoración de la experiencia gastronómica es la propia como para decidir: sí,volveréseguro.
Os dejo, a continuación, el video, en imágenes de nuestro Canal de YouTube, de esta experiencia, con la canción “Better than me” del gran Murdo Mitchell, al que le debo agradecer su colaboración. Thanks, Murdo!
Buen provecho!

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