Croquetas de Patata – Aloo Tikki

Hola familia!

Nuevamente he querido traeros una receta de un entrante típico Indio que puede resultar un perfecto bocado previo para el Pollo Tandoori que os ofrecíamos en una receta anterior.

Se trata de unas deliciosas croquetas de patata (esta sería la forma de describirla más aproximada según nuestra cultura gastronómica occidental), pero que esconde, en su interior, un mundo de sabores y olor.

Os atrevéis a seguirme?

Ingredientes para la patata

600 grs. patata baby

1 cebolla

2 dientes de ajo, 1 trozo de genjibre

1 pimiento rojo

1 cucharada de café de granos de comino

1 cucharada de café de granos de mostaza

1 cucharada sopera de mantequilla fundida

cúrcuma,

pimentón,

1 cucharada de café de garam masala

1/2 lima,

45 grs. de harina de trigo

3 cucharadas soperas de aceite de girasol

sal gruesa,

sal fina,

pimienta

 

A los fogones

En primer lugar, coceremos las patatas, por lo que, previamente, las habremos pelado y troceado. No es necesario conservar la patata en su forma original pusesto que después será triturada. Sumergimos la patata en agua fría con una cucharada de sal gruesa y se dejará cocer, una vez hierba, durante 15 minutos, aproximadamente.

Cortaremos la cebolla en rodajas, pelaremos y picaremos los ajos y pelaremos y rallaremos el jengibre. Por último, cortaremos el pimiento en brunoise (cuadrados, en este caso, muy pequeños.

Doraremos los granos de comino y la mostaza pocos segundos, para que desprendan todos sus aromas.

Calentaremos una sartén, donde incorporaremos la mantequilla, el jengibre, la cebolla y el ajo, que pasaremos durante 2 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, incorporaremos el pimiento y revolveremos.

Escurrimos las patatas, previamente cocidas y las trabajaremos, chafándolas con un tenedor o, en su caso, pasaremos por un chino, evitando en todo caso hacer uso de la batidora.

Incorporamos a las patatas el comino, mostaza y la mezcla de jengibre, cebolla, ajo y pimiento, para removerlo y en ese momento añadiremos los condimentos en seco, la cúrcuma, pimentón y garam masala, junto con el jugo de lima. Salpimentamos e incorporamos harina de garbanzo para mezclarlo.

En este momento podemos comenzar a moldear con las palmas de nuestras manos unas pequeñas tortas, circulares y con un grosor aproximado de 2’5 cms. Éstas las iremos pasando por aceite de freír (en mi caso, girasol), durante varios minutos y girándolas en diversas ocasiones. El propósito es que externamente adquieran un color bien dorado.

 

El resultado, el que vais en las imágenes:

Un placer en boca, crujiente exteriormente, meloso en su interior y con un importante gusto a especies que nos transporta a tierras de la India.

 

Os animáis? Dad rienda suelta  a vuestras habilidades, probad y contadme qué os ha parecido la receta y cómo os ha resultado.

Buen provecho!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *