Contramuslos de pollo rellenos sobre lecho de patata panadera.

Hola familia!

Como inicio del apartado de recetas, hoy os traigo la elaboración de un plato que prepararé, recientemente, con ocasión de una reunión en la que “S” y yo actuábamos como anfitriones de un grupo.

En concreto, se trata de unos contramuslos rellenos de Jamón York y Queso de cabra sobre un lecho de patatas panaderas.

La elaboración es sencilla, rápida y el resultado fue altamente satisfactorio para los comensales.

En concreto, necesitaremos:

  • Contramuslos de pollo.
  • Jamón York
  • Queso de cabra
  • Cebolla
  • Ajos tiernos
  • Puerro
  • Patatas baby
  • Especias (romero, orégano, tomillo)
  • Limón
  • Mantequilla
  • Vino blanco
  • Caldo de carne

A los fogones:

Comenzaremos por deshuesar los contramuslos de pollo. Opté por deshuesarlos yo mismo ya que soy de la opinión de trabajar el producto íntegramente, que entre el producto inicial y el resultado haya la menor intervención posible. La alternativa: haceros con contramuslos ya deshuesados, pero insisto, prefiero que la carne se mantenga compacta y unida al hueso el mayor tiempo posible y sólo trabajarla en el momento preciso; para la elaboración.

Contramuslos de pollo deshuesados

Una vez abiertos, nos haremos con el Jamón York, en lonchas, finas, sobre las que envolveremos el Queso de cabra (contundente, pero no en exceso), también cortado en porciones finas y adecuándonos al tamaño de la carne, que actuará de cobertura.

El motivo de utilizar Jamón York pasa por compensar la intensidad del queso, que por sí mismo aportará un gusto profundo en combinación con el pollo, una vez horneado.

Hecho lo anterior, enrollamos la carne junto con el jamón y el queso, aseguramos y acompañamos de especias al gusto. En mi caso, que soy gran amante de las especias, podéis ver que opté por el uso del romero, orégano, sal, pimienta y ralladura de limón (sin llegar a la parte blanca, que daría un toque amargo) troceada en porciones minúsculas.

Para que el sabor de las especies impregne suficientemente la carne opté por realizar cortes muy superficiales sobre la capa externa de la carne y untarla de un chorrito de aceite, masajeándola previamente.

Reservamos la carne así preparada durante 30 minutos, aproximadamente, asegurándonos de dar la vuelta por todas sus caras, para que el sabor de las especies se integre en la carne.

Reservar el pollo con las especias

Una vez transcurrido ese tiempo, pasaremos por la sartén los contramuslos en forma de rollito para sellarlos externamente. Es importante no excedernos en el tiempo ya que las especies podrían dar lugar a un sabor amargo. Introduciremos la carne en una bandeja de horno sobre la que habremos preparado una capa de patatas baby junto con cebolla, puerro y ajos tiernos que habremos cortado en juliana. Acompañamos con una pequeña porción de mantequilla e introducimos al horno a una temperatura medio-alta.

Adicionalmente, como fue el caso, opté por pasar por la sartén una pequeña cantidad de cebolla que, una vez transparente, acompañé con un chorro de vino blanco hasta evaporar el alcohol y unir con un poco de caldo casero de carne, de otras elaboraciones. Una vez listo, regué en momentos puntuales la carne ya introducida en el horno.

Hornear sobre las patatas y cebolla

El resultado, el que veis a continuación.

La carne, en su exterior había formado una capa aromática y sabrosa un tanto crujiente, gracias a las especies, mientras que en su interior, el uso del jamón york y el queso había permitido conservar un mordisco meloso y tierno.

Presentamos con un lecho de patatas panadera con acompañamiento de la cebolla, puerro y ajos tiernos como base, mientras ocupamos la parte superior con la carne.

A disfrutar.

Os animáis a sorprender a vuestros comensales con este plato? Estaré encantado de leer vuestros comentarios.

Buen provecho!

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